Dónde viven tus datos y quién emite los accesos
Tus datos se procesan en la infraestructura de Neuraan, que usa proveedores de nube empresariales, y no se usan para entrenar modelos. El agente solo entra a lo que tu equipo le permite.
Dónde viven los datos
La infraestructura de Neuraan corre en AWS, en Estados Unidos. Para lo demás usa otros proveedores empresariales: Microsoft Azure para el modelo de lenguaje, MongoDB para la información del agente, Zilliz para las búsquedas y Langfuse para el registro de cada ejecución. Neuraan no tiene servidores propios. Cada proveedor aplica sus propias políticas de protección y privacidad.
Qué se comparte y qué no
La infraestructura es compartida y el aislamiento es lógico: cada agente tiene su propia llave, su configuración y sus archivos, separados de los de otros agentes. Si tu contrato lo requiere, levantamos un entorno dedicado para tu operación.
El modelo de lenguaje corre en un tenant empresarial de Microsoft Azure, con contrato. Recibe el contenido de cada paso que el agente razona: instrucciones, mensajes y resultados de herramientas. Tus datos no se usan para entrenar modelos. Por eso usamos un servicio empresarial de pago y no modelos gratuitos.
Cuando tu agente no puede resolver algo, lo registra y te propone cómo mejorarlo. Esa mejora aplica a tu agente, no a un modelo de lenguaje.
Cifrado
Los datos viajan cifrados y se almacenan cifrados.
Cómo accede el agente a tus sistemas y quién emite los accesos
Tu equipo emite el acceso. En cada sistema, el agente entra con un usuario propio, no el de una persona de tu equipo, y solo tiene acceso a lo que le permites. Según el sistema, se conecta por API, por archivos o directamente en la pantalla cuando no hay otra vía. Tu equipo define si ese usuario solo lee o también escribe.
Puedes cortar el acceso del agente en cualquier momento desactivando su usuario en tu sistema. El efecto es inmediato y no depende de Neuraan.
Quién decide qué se ejecuta
Tú decides qué acciones requieren tu visto bueno. En las que lo requieren, el agente te muestra lo que va a hacer y espera tu confirmación.
Las reglas de tu negocio se ejecutan siempre igual. El modelo de lenguaje interpreta mensajes y redacta respuestas; no decide tus reglas.
Herramientas
Cada herramienta se valida antes de ejecutarse y corre en un entorno restringido y aislado por agente: solo puede usar las operaciones que tiene permitidas y no tiene acceso a nada fuera de su agente.
Qué queda registrado
Cada paso del agente queda registrado. El acceso a ese registro dentro de Neuraan es restringido, y te lo entregamos cuando lo pidas.
Acceso al panel de Neuraan
El panel exige un código de verificación en cada inicio de sesión. Las sesiones caducan a los 30 minutos y vigilamos los accesos fuera de lo habitual.
Qué pasa si algo falla
Si una integración se cae a mitad de un caso, el agente reintenta, avisa a tu equipo y deja registrado hasta dónde llegó para retomarlo. Los demás casos del lote siguen su curso. Cada cambio al agente queda versionado y se puede regresar a una versión anterior. Una acción ya ejecutada en un sistema tuyo no se deshace sola: se corrige con otra acción, del agente o de tu equipo.
Cuando un sistema tuyo no se alcanza por red
Se instala en esa máquina un ejecutor, el Edge Agent. No lleva modelo de lenguaje: solo abre una conexión saliente hacia Neuraan, ejecuta las acciones permitidas y devuelve el resultado. Por defecto pide tu confirmación antes de ejecutar comandos.
Certificaciones
Todavía no contamos con certificaciones. Nuestra arquitectura se está alineando a SOC 2 y ya operan controles de ese marco. AWS, Azure y MongoDB Atlas tienen certificaciones propias; no son de Neuraan.
20 minutos, sin presentación de ventas.